Por favor, use este identificador para citar o enlazar este ítem: https://hdl.handle.net/10259/11093
Título
Comportamientos tecnológicos en el este de África durante la Middle Stone Age: las regiones de Gona y el norte de Tanzania
Otro título
Technological behaviors in East Africa
during the Middle Stone Age: The regions
of Gona and Northern Tanzania
Autor
Fecha de publicación
2025
Fecha de lectura/defensa
2025-09-22
DOI
10.36443/10259/11093
Resumen
La variabilidad tecnológica observada en la Middle Stone Age es una de las cuestiones más debatidas en los últimos
tiempos. El MIS 5 supone un periodo clave para la MSA puesto que se reflejan cambios tecnológicos que dan lugar
al desarrollo de nuevas estrategias de subsistencia y explotación de los recursos del entorno por parte de los grupos
humanos que habitaron las distintas regiones del continente.
En el marco de esta tesis doctoral se han analizado cuatro yacimientos que se encuentran dentro del MIS 5: YAS-1 (77 ±
5 ka), en Etiopía y Mumba VI-B (131.7 ± 6.9 – 6 ka/109.5 ± 44.4 – 23 ka), DGS (~86-75 ka) y Nasera 22 (<60 ± 35 ka), en
Tanzania. A través de un enfoque basado en el análisis de la chaîne opératoire, se analizan qué factores influyeron en
las estrategias de producción lítica, proponiendo una interpretación que integra tanto las propiedades técnicas de las
materias primas como la influencia de las redes de contacto en la adopción de distintos métodos de talla.
Los análisis comparativos de estos yacimientos revelan que la disponibilidad, calidad y características físicas de las
materias primas juegan un papel central en la configuración tecnológica de los yacimientos. En contextos como
YAS-1, donde se dispone de rocas muy homogéneas y de alta calidad (la obsidiana), se desarrollan tecnologías más
complejas y planificadas, con métodos como el Levallois, el Nubio y técnicas laminares, permitiendo una producción
más especializada y diversificada de útiles. En cambio, en yacimientos con materias primas menos homogéneas o de
menor calidad (el cuarzo), como en Mumba VI-B, DGS y Nasera 22, se observa una mayor homogeneidad tecnológica,
centrada en métodos menos complejos y planificados como el discoide. Esta tendencia sugiere una clara adaptación
técnica a las propiedades físicas de los recursos líticos disponibles en el entorno inmediato, donde decisiones como la
selección de la materia prima, los soportes o la presencia de útiles retocados (como puntas) responden principalmente
a criterios funcionales y no exclusivamente culturales.
No obstante, esta perspectiva basada en las materias primas no excluye otras explicaciones complementarias. La
evidencia acumulada en las últimas décadas, y discutida en esta tesis, apunta también al papel relevante de las redes
de contacto sociales como motor de la variabilidad tecnológica de la MSA. Estas redes, entendidas como esferas de
interacción entre grupos humanos, facilitaron no solo el intercambio de materias primas —como la obsidiana—, sino
también la circulación de ideas, técnicas y tradiciones tecnológicas a lo largo del este de África. En este sentido, la
difusión de métodos específicos como el Nubio en YAS-1 puede interpretarse como indicativo de vínculos con otras
regiones del corredor del Nilo, el Rift etíope o incluso la península Arábiga, conformando una “esfera de interacción
nubia” caracterizada por la transferencia de conocimientos tecnológicos.
Asimismo, la circulación de obsidiana desde la cuenca del lago Naivasha hacia los yacimientos de Nasera y Mumba,
aunque cuantitativamente modesta, sugiere la existencia de redes de intercambio regionales durante la MSA. Dado
el tamaño reducido de los fragmentos recuperados, su presencia se interpreta más como un marcador de vínculos
sociales y simbólicos que como un recurso explotado tecnológica y funcionalmente. Esta interpretación se alinea con
modelos de “movilidad no utilitaria” de redes sociales, donde el mantenimiento de contactos intergrupales cumple
funciones identitarias, simbólicas o sociales, más allá de la subsistencia inmediata.
Los patrones tecnológicos documentados permiten identificar diferencias significativas entre Etiopía y Tanzania en
cuanto al impacto de estas redes sociales sobre la cultura material. En Etiopía, las redes parecen haber favorecido
la adopción de métodos técnicos concretos y estructuraron los conjuntos líticos a través de la difusión de “paquetes
tecnológicos” compartidos. En contraste, en Tanzania, aunque las redes facilitaron el intercambio de materias primas y
posiblemente reforzaron la cohesión social, no se observa una transformación significativa en los sistemas tecnológicos
locales. Los grupos asentados en la región norte de Tanzania mantuvieron tradiciones propias adaptadas a sus recursos,
lo que indica un modelo de interacción distinto, más orientado al vínculo social que a la transferencia tecnológica. Finalmente, se plantea que la variabilidad tecnológica de la MSA debe ser entendida como el resultado de una
interacción dinámica entre condicionantes materiales y redes sociales. La disponibilidad y calidad de las materias
primas actúan como factor estructurador de las decisiones tecnológicas, determinando en gran medida la economía
de la producción lítica. Sin embargo, la existencia de redes de contacto intergrupales añade una dimensión adicional,
donde la transferencia de conocimientos, tradiciones y recursos también contribuye a modelar la cultura material en
ciertos aspectos. Esta perspectiva integradora permite superar explicaciones dicotómicas entre tradición cultural y
adaptación funcional, proponiendo un modelo más complejo en el que los grupos humanos de la MSA desarrollan sus
estrategias tecnológicas en relación tanto al entorno físico como a sus relaciones sociales. The technological variability observed in the Middle Stone Age (MSA) is one of the most intensively debated issues in
recent years. Marine Isotope Stage 5 (MIS 5) represents a key period for the MSA, as it reflects technological changes
that led to the development of new subsistence strategies and new ways of exploiting environmental resources by
human groups inhabiting different regions of the African continent.
This PhD dissertation analyzes four archaeological sites dated to MIS 5: YAS-1 (77 ± 5 ka) in Ethiopia, and Mumba VI-B
(131.7 ± 6.9 – 6 ka / 109.5 ± 44.4 – 23 ka), DGS (~86–75 ka), and Nasera 22 (<60 ± 35 ka) in Tanzania. Using a chaîne
opératoire approach, this research investigates the factors that influenced lithic production strategies, proposing
an interpretative framework that integrates both the technical properties of raw materials and the influence of
interregional social networks on the adoption of different knapping methods.
Comparative analyses reveal that raw material availability, quality, and physical characteristics play a key role in shaping
the technological configuration of these sites. At sites such as YAS-1, where high-quality and homogeneous rocks like
obsidian are available, more complex and planned technologies—such as Levallois, Nubian, and blade production—
were developed, enabling a more specialized and diversified toolset. In contrast, at sites where raw materials are
lower quality and more heterogeneous matrix —such as quartz in Mumba VI-B, DGS, and Nasera 22—a higher degree
of technological homogeneity is observed, focusing on less complex and less structured systems such as discoidal
methods. These patterns suggest a clear technological adaptation to the physical properties of available lithic resources,
where decisions regarding raw material selection, blank types, and the presence of retouched tools (such as points)
respond mainly to functional rather than exclusively cultural criteria.
However, this raw material–based perspective does not exclude other complementary explanations. The growing body
of evidence discussed in this PhD points to the significant role of social contact networks as drivers of technological
variability in the MSA. These networks—understood as spheres of interaction among human groups—not only
facilitated the exchange of raw materials (such as obsidian) but also supported the transmission of ideas, techniques,
and technological traditions across eastern Africa. In this regard, the presence of Nubian methods at YAS-1 may reflect
links with other regions such as the Nile corridor, the Ethiopian Rift, or even the Arabian Peninsula, suggesting the
existence of a broader “Nubian interaction sphere” marked by the transfer of technological knowledge.
Likewise, the circulation of obsidian from the Lake Naivasha basin to sites such as Nasera and Mumba, although
limited in quantity, suggests the existence of regional exchange networks during the MSA. Given the small size of the
recovered pieces, their presence is interpreted more as a marker of social and symbolic ties than as a technologically
or functionally exploited resource. This interpretation aligns with models of “non-utilitarian mobility” within social
networks, where maintaining intergroup connections serves identity-related, symbolic, or social purposes beyond
immediate subsistence needs.
The technological patterns documented in this research highlight significant differences between Ethiopia and Tanzania
in terms of how social networks impacted material culture. In Ethiopia, such networks appear to have supported the
adoption of specific technical methods and structured lithic assemblages through the diffusion of shared “technological
packages.” In contrast, while networks in Tanzania may have facilitated raw material exchange and reinforced social
cohesion, they did not result in major transformations in local technological systems. Human groups in northern
Tanzania seem to have maintained local traditions adapted to regional resources, reflecting a different interaction
model more focused on social bonds than on technological transmission. In conclusion, this thesis argues that MSA technological variability should be understood as the result of a dynamic
interplay between material constraints and social networks. Raw material availability and quality act as key structural
factors in technological decision-making, significantly shaping lithic production economies. However, the presence of
intergroup contact networks introduces an additional dimension, wherein the transfer of knowledge, traditions, and
resources also contributed to shaping material culture. This integrative perspective helps move beyond dichotomous
explanations opposing cultural tradition and functional adaptation, and instead proposes a more complex model in
which MSA human groups developed their technological strategies in relation to both their physical environment and
their social relationships.
Palabras clave
Middle Stone Age
Gona
Norte de Tanzania
YAS-1
Mumba VI-B
Dorothy Garrod Site
Nasera
Chaîne opératoire
Tecnología lítica
Northern Tanzania
Lithic technology
Materia
Arqueología
Archaeology
Prehistoria
Prehistoric peoples
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